Recorro las ciudades, me reconozco en ellas. Elijo y colecciono objetos orgánicos e inorgánicos. Construyo un refugio urbano, tejiendo con los materiales encontrados en la ciudad. Entramando, hilvanando el afuera en el adentro.
La idea utópica de progreso que presentó la modernidad, se escabulle hasta desaparecer en esta nueva realidad distópica, desde donde nos preguntamos qué es el refugio y que representa la otredad. En este presente, el afuera, lo otro, son amenaza. El refugio te abraza cuando estás en peligro.
Este proyecto está en constante desarrollo, hasta el momento fué realizado en el Museo de Arte Contemporáneo de Santa Cruz de la Sierra y en el Museo Qorikancha de Cusco.